Disculpadme, pero estoy perplejo. Pensaba que las carreras de coches consistían en otra cosa, pero hoy me he dado de bruces con una cruda realidad que no reconozco ni de coña.
Vamos a ver, que un tipo como Sebastian Vettel, que una escudería como Red Bull... Sintetizando, que es gerundio: que un bicampeón y una bicampeona del mundo y todo eso, monten el sarao que montaron ayer para que el alemán haya terminado cuarto, cuando el baby podía haber disputado la Q3 y haber salido cuarto para terminar en el mismo sitio, o sea, cuarto, me tiene sorbido el seso.
Que un manús como Webber, que salía desde la pole, haya sido convertido en un señuelo por el equipo que no sabe cómo hacer que Vettel termine cuarto sin ir a Apatamonasterio para desandar luego el camino, sinceramente de ma'dejao de un aire, porque para colmo y siguiendo la sacrosanta tradición monegasca, quien hace pole en la parrilla clava la victoria en la carrera. Total, que Mark ganaba como han mandado los cánones desde hace una década, aunque bastante rodeadito de bobadas que no nos han llevado a ningún sitio.
Sigamos. Que la carrera o eso dicen, se haya convertido en un trenecito bastante lento por aquello de guardar gomas para un ataque final que ha resultado un sonoro gatillazo, no me parece de recibo. Como tampoco me lo parece que el líder vaya lento porque no sabe si le van a durar o no los neumáticos, en vez de retener y contener a los furibundos rivales que pretenden adelantarlo... ¡Errr! Disculpen ustedes, eso ocurrió en el Jarama tal que en 1981 y se ve que entregaremos la cuchara sin volver a verlo.
Pues sí, el G.P. de Mónaco me ha parecido bastante truñete por mucha lentejuela estratégica que hayan puesto los palemeros de la FIA a los estrategas de los respectivos muros, y es que para haber delineado la carrera de hoy, ni siquiera resultaba necesario haber cursado estadística, tan sólo hacía falta saber que en El Principado es complejísimo adelantar, incluso con DRS, y que si se quiere hacerlo desde una posición poco favorecedora, por narices hay que tirar de creatividad...
¡Ah! Disculpen ustedes también en esto, que los estrategas del wall estudian todos en la misma escuela, al igual que los aerodinamicistas cursan sus estudios en el mismo sitio, Pirelli cumple estrictamente con su cometido como proveedor único, y todo está en su sitio como manda el Padre Capellán.
¡Ah! Disculpen ustedes también en esto, que los estrategas del wall estudian todos en la misma escuela, al igual que los aerodinamicistas cursan sus estudios en el mismo sitio, Pirelli cumple estrictamente con su cometido como proveedor único, y todo está en su sitio como manda el Padre Capellán.
Así las cosas, reconozco que tengo que ver de nuevo la prueba por ver si diviso algo que reseñar más tarde. Mientras tanto, admítaseme que comience una oda a la esperanza cuya primera estrofa dice así: ¡Diantre by Pirelli, quien os viera y quien os vio!






